El proyecto de King Steet se apoya sobre un edificio histórico existente y requería asegurar lo mejor que se pueda su integridad estructural y de diseño. El proyecto fue comenzado por otro estudio y luego SBA retomó los trabajos realizando en principio un estudio de lo existente y el proyecto existente. Los clientes buscaban maximizar los metros cuadrados en todas las plantas, que incluye el acceso del metro por el subsuelo, espacios comerciales, oficinas, y residencias. Mi rol consistió en apoyar al arquitecto principal en el análisis de metros cuadrados posibles, con sus variantes, el rediseño del estacionamiento para coches y bicicletas, y el estudio de fachadas, todo en cumplimiento con las nuevas regulaciones de la cuidad de Toronto del 2018.